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SE GRABÓ…

Se grabó, en su reloj nuevo de cristales de Swarovski que se había autoregalado para Reyes Magos, “2015”, solo eso.

Era su año, lo había decidido. Tenía la fuerza necesaria para lanzarse a emprender su proyecto profesional. Después de 2 años de búsqueda, de estudio, de tibios intentos, rechazo de alianzas posibles que le habían propuesto, pensó que la mejor opción era salir con su propia marca.

Unos años de experiencia sólida trabajando para otros, prestigio profesional en el mercado local y un bagaje de conocimientos, experiencia y actitud en plena madurez listos para ser explotados.

Lo sintió así no hacía mucho, tuvo la certeza doblando el año nuevo, antes no había habido manera.

Se sirvió de algunos anclajes –uno muy especial: pasar, de vez en cuando, su dedo índice por el 2015 grabado en el cierre de su reloj….y sobre todo, lo más importante, afrontar sus miedos, con nombre y apellidos,  pero al final una única emoción limitadora: MIEDO.

Tuvo que trabajar duro, y sola, los miedos se vencen solos, no hay acompañamiento posible, sí apoyos, pero uno lo hace solo. Después de todo, cuando comprendió que en la respuesta que diera a la única pregunta ¿Qué es lo peor que me puede pasar si no consigo mi objetivo?, estaba la solución, entendió que en función de cómo respondiera, sentiría que era capaz de avanzar más o menos.

Y sí, logró responder con convicción a la pregunta, y su respuesta fue NADA, ¡nada malo me puede pasar!

Vencer los miedos…los miedos no se vencen, solo se superan y la única receta que había encontrado ella era la fuerza de los HÁBITOS, marcarse pequeños objetivos y cumplirlos con voluntad férrea, contra viento y marea, permitiéndose desfallecer en algún momento, para al momento siguiente seguir de acuerdo a su OBJETIVO trazado…..y lo estaba haciendo, como nunca lo había hecho…y no terminaba de entender de dónde salía esa fuerza interior que sentía.

Había una frase de Elbert Hubbart que leyó un día casualmente “Un poco más de persistencia, un poco más de esfuerzo, y lo que parecía un fracaso sin esperanza se transformará en un éxito glorioso”. Y se la repetía como un mantra con frecuencia.

Personalmente no era su mejor momento, y sin embargo se sentía con una gran fuerza, una  fuerza que se retroalimentaba con cada hábito que lograba consolidar orientado a su objetivo de corto, pero objetivo al fin y al cabo.

Y comprendió, unos meses después, que la fuerza no era gratuita, venía única y exclusivamente de aquel día doblando el año nuevo, cuando visualizó, cuando sintió, cuando se vió haciendo el trabajo que en verdad le gustaba, cuando logró alcanzar su VISIÓN.

Qué difícil es imaginar, querer y estar dispuesto a que se realice tu sueño, y si además lo conviertes en un propósito de vida. La cuestión estriba en que te tienes que comprometer con ello. COMPROMISO, sí, con uno mismo, el más difícil a veces.

Y en esto, es como el chiste del cerdo la gallina y el plato de huevos con bacon: la gallina participa, pero el cerdo se compromete…pues eso.

Decía Shopenhauer: “No sopla ningún viento favorable para aquel que no sabe a dónde va”.

Ella sabía mucho de proyectos, y ahora le tocaba definir el mejor proyecto que tendría entre manos, el suyo propio, su PROYECTO PERSONAL y PROFESIONAL.

Y en este camino, al final, nunca estuvo sola, siempre contó con la compañía de varias personas, de las que de verdad apuestan por uno. SÍ, definitivamente, encontrar a alguien que te devuelva el fiel reflejo de tus fortalezas y tus debilidades, y que te quiera tal cual eres…esa sí es una buena suerte.

Pero la SUERTE no viene sola, sale de dentro. Primero tenía que ser ella misma la que encontrara y aceptara su fiel reflejo frente al espejo, pura aceptación de lo que eres, y a partir de ahí siempre se abren infinitos escenarios y buenos compañeros para el viaje.

Conocer sus propias FORTALEZAS y convertirlas en los pilares de su actuación, afrontar y atender sus DEBILIDADES….¿Cuánto tiempo hacía que no se había visitado a sí misma?, ocupada siempre en hacer para otros.

Después de todo, al final de una senda que se abandona y al principio de la nueva senda, en ese camino de CAMBIO se trata de hacer un salto de fe, saltar y confíar que la distancia exitente entre lo que ahora eres y lo que quieres ser es alcanzable, porque tienes un PLAN para lograrlo que vincula tu MOTIVACIÓN con tu VISIÓN.

Gloria Moreno Gómez.

Dirección de Personas y Desarrollo de las Organizaciones a través de la gestión del Talento. Coach. Ver perfil en Linkedin.

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